Francia, que fue ampliamente superior, venció 2-0 a Marruecos en Boston y se metió en las semifinales del Mundial, en las que espera al ganador del cruce entre España y Bélgica.

Los galos salieron a buscar en la primera mitad, dominaron la posesión y generaron las situaciones más claras de gol, pero no lograron romper el cero. El equipo de Didier Deschamps llevó el peso del partido desde el inicio y encontró, en Bono, a un rival prácticamente imbatible.

La acción más importante llegó a los 25 minutos, cuando Kylian Mbappé fue derribado dentro del área por Mazraoui, y el árbitro sancionó penal. Sin embargo, el arquero marroquí adivinó la ejecución del delantero francés y contuvo el remate. Poco después, Bono volvió a lucirse con una gran atajada ante Doué y, sobre el final de la primera parte, desvió un potente disparo de Lucas Digne que terminó impactando en el travesaño.

Marruecos resistió gracias a su solidez defensiva y a la brillante actuación de su guardameta, ya que prácticamente no generó peligro en ataque. De esta manera, el encuentro se fue al descanso igualado 0-0, con Francia mostrando un claro dominio, pero sin poder transformar sus numerosas oportunidades en el primer gol del partido.

El equipo galo rompió el empate al comienzo del segundo tiempo y encaminó la clasificación a las semifinales del Mundial con dos goles en apenas seis minutos. A los 60', Kylian Mbappé se tomó revancha del penal que le había contenido Bono en la primera parte y abrió el marcador con un potente remate desde fuera del área que dejó sin opciones al arquero marroquí. Pese a que Marruecos había iniciado el complemento con una postura más ofensiva, nunca logró inquietar a Mike Maignan.

El equipo de Didier Deschamps mantuvo el dominio y amplió la diferencia a los 66 minutos. Ousmane Dembélé aprovechó los espacios en la defensa rival y definió con tranquilidad para establecer el 2-0, un resultado que reflejaba la superioridad francesa y dejaba muy comprometidas las aspiraciones de su rival de seguir en carrera.

La salida de Mbappé, sentido, y la impotencia de los africanos para irse al ataque y descontar fueron cerrando un partido que estaba totalmente bajo control de los de Deschamps y compañía.

El pitazo final cerró el triunfo de un serio aspirante a quedarse con el Mundial y que ahora espera por el ganador de España y Bélgica como rival en semifinales.