El delantero estadounidense Balogun, expulsado contra Bosnia-Herzegovina, debería haber cumplido la suspensión para el partido de octavos de final contra Bélgica, que se juega este lunes.
Sin embargo, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA, por sus siglas en francés) optó por suspender durante un año la sanción al jugador de 25 años, lo que significa que el máximo goleador de la selección anfitriona estará disponible para jugar.
Este lunes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó que pidió a la FIFA que revisara la suspensión de Balogun, porque él pensaba que "no era falta".
Trump afirmó que el organismo rector del fútbol mundial "tomó la decisión correcta" al levantar la sanción y añadió que, de haberse aplicado, habría dejado una "gran mancha" en el torneo.
El mandatario confirmó que habló con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pero dijo que "lo único" que hizo fue pedir una revisión, y añadió que no le indicó al suizo que debía suspender la sanción.
"Me pareció que fueron dos grandes atletas que chocaron entre sí y se enredaron", dijo Trump.
El mandatario calificó de "horrible" la decisión del árbitro Raphael Claus de expulsar a Balogun y tildó al brasileño de "un tanto sospechoso".