Los senadores de la oposición Pedro Bordaberry, perteneciente al Partido Colorado, y Sebastián Da Silva, del Partido Nacional, cuestionaron este viernes una inspección realizada por el Ministerio de Salud Pública (MSP) en el Palacio Legislativo.
Según señalaron, el ingreso de los funcionarios a despachos de legisladores fue “por orden” de la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse.
Las críticas surgieron luego de una inspección motivada por una denuncia por presunto incumplimiento de la normativa antitabaco. Según el acta del MSP, compartida en X por Da Silva, los inspectores recorrieron distintas áreas del Palacio Legislativo y el Edificio Artigas entre las 9:50 y las 12:00 de este viernes 26 de junio, acompañados por una funcionaria de la Comisión Administrativa.
El documento indica que fueron inspeccionados “patios internos, cantinas, despachos de senadores, salas de ministros, salón de los Pasos Perdidos, cámaras de Senadores y Diputados, baños y área de terrazas”. En el Edificio Artigas también se relevaron “despachos de diputados”, además de oficinas administrativas y espacios comunes.
El acta concluye que “no se constata incumplimientos de la Ley 18.256” sobre control del tabaco.
“Al pedo como funcionario de salud pública en el Palacio. Dios mío qué manera de perder el tiempo”, escribió el senador nacionalista.
Por su parte, Bordaberry sostuvo en la misma red social que el problema no fue el resultado de la inspección, sino el ingreso a los despachos parlamentarios. “El despacho individual de un legislador no es un área común: es un espacio de trabajo exclusivo, donde se guardan documentos de investigaciones en curso, papeles con datos reservados, correspondencia y borradores que hacen a la tarea de representar a la ciudadanía”, escribió.
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El senador colorado afirmó además que “ni el Ministerio de Salud Pública, ni la vicepresidenta de la República ni la Comisión Administrativa tienen la potestad de autorizar ese ingreso”, y sostuvo que esa decisión corresponde “exclusivamente” al legislador que ocupa cada despacho.
En ese sentido, informó que comunicó a las autoridades del Parlamento que no autoriza el ingreso a su oficina y advirtió que hacerlo sin su autorización “sería un acto autoritario”.