La rotura del primer blindado militar Cóndor que comenzó a utilizar la Policía, a menos de 24 horas de haber sido puesto en funcionamiento, generó críticas de distintos dirigentes de la oposición, quienes apuntaron contra el gobierno por el manejo del nuevo sistema de patrullaje.

Tal como informó primeramente Montevideo Portal, el vehículo sufrió fallas en las mangueras de aire, perdió valvulina y presentó olor a gasoil en su interior. Además, al no funcionar el freno de mano, debía quedar asegurado con tacos para evitar que se desplazara.

Ante la noticia, el senador nacionalista Sebastián Da Silva sostuvo que el episodio refleja la forma en que actúa la actual administración. “Así gobiernan. Son un libreto de murga no divertido. Cantinflas no lo haría nunca mejor. País roto”, escribió en X.

Su correligionaria Graciela Bianchi aseguró que Uruguay es “cada vez más un país ‘bananero’”, mientras que el presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, reaccionó con un breve mensaje. “Cerrá y vamos”, publicó.

Desde el Partido Colorado, Gabriel Gurméndez ironizó sobre las diferencias que existieron dentro del gobierno respecto a quiénes debían conducir los vehículos. “Bueno… por lo menos se les acaba la interna sobre si los militares los manejan…”, expresó.

El senador Robert Silva consideró que el hecho se suma a “una improvisación permanente que golpea duro” y reclamó una intervención del mandatario. “Ha llegado la hora de actuar con mayor firmeza y el presidente de la República tiene la palabra”, señaló.

Por su parte, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, recordó que la incorporación de los Cóndor estuvo precedida por más de un mes de anuncios, cambios y contradicciones.

“Al final mandan una sola unidad y encima se les rompe el primer día. Parece un chiste si no fuera muy grave”, cuestionó. “Mientras tanto, la delincuencia avanza”, añadió.

El desperfecto se conoció después de que el Ministerio del Interior informara que 19 policías habían completado una capacitación de tres semanas para operar los vehículos, destinados a reforzar el patrullaje en las zonas más conflictivas de Montevideo.