Un cable que sale de una casa, atraviesa la vereda y termina conectado a un auto estacionado junto al cordón. En las últimas semanas, esta escena comenzó a repetirse en distintos puntos de Montevideo y generó cuestionamientos entre la propia comunidad de dueños de autos eléctricos por los obstáculos y eventuales riesgos que puede implicar.
El influencer y especialista en el sector automotor de EVs Mauricio Plastina difundió el pasado jueves varios registros y reclamos por vehículos eléctricos que son cargados desde viviendas particulares mientras permanecen estacionados en la vía pública.
“Hola, te paso otro caso de neanderthal con auto eléctrico”, le escribió uno de sus seguidores al enviarle un video en el que se observa uno de estos casos.
En otra imagen, un vehículo aparece conectado mediante un cable que cruza desde una propiedad hasta la calle. “Cada vez vemos más gente cargando el auto así. Yo soy usuario de un auto eléctrico, pero nunca se me ocurriría hacer algo así, una locura”, señaló otro usuario.
Plastina también cuestionó la situación a través de X y apuntó contra la decisión de retirar parte de los cargadores públicos de corriente alterna.
“Sin palabras. Lo dije desde el día cero que no se tenían que sacar los cargadores AC públicos. Acá tienen el resultado”, escribió.
La práctica supone, por un lado, un problema para la circulación peatonal. Dependiendo de cómo sea tendido, el cable puede atravesar la vereda o quedar suspendido sobre ella, convirtiéndose en un obstáculo para quienes transitan por el lugar.
La práctica supone, por un lado, un problema para la circulación peatonal. Dependiendo de cómo sea tendido, el cable puede atravesar la vereda o quedar suspendido sobre ella, convirtiéndose en un obstáculo para quienes transitan por el lugar.
También abre interrogantes respecto de la seguridad de las instalaciones utilizadas para alimentar los vehículos, particularmente cuando la conexión eléctrica de una propiedad privada termina extendiéndose hacia el espacio público.
Consultada por Montevideo Portal, la Intendencia de Montevideo aseguró que actualmente no sanciona específicamente este tipo de situaciones.
El director general de Movilidad, Germán Benítez, dijo, por su parte, que no tenía antecedentes del fenómeno dentro de su área.
“La verdad es que no tengo registro de este tema. Desde Tránsito no multamos esto”, respondió ante la consulta.
De todas formas, Benítez aseguró que el planteo será trasladado para estudiar si corresponde tomar alguna medida.
Además de un potencial riesgo u obstrucción peatonal, cabe destacar que los hechos también podrían llegar a representar un potencial riesgo eléctrico.
UTE establece requisitos específicos para las instalaciones destinadas a cargar vehículos eléctricos, tanto en viviendas como en estacionamientos y espacios públicos. Su “Reglamento de baja tensión” distingue expresamente entre los puntos ubicados dentro de predios privados y aquellos instalados en la vía pública.
En ese sentido, la normativa aclara que, cuando se refiere a estacionamientos de viviendas particulares, estos deben encontrarse “dentro de predios de uso privado, no pudiendo estar sobre la vía pública”. La carga en la calle está contemplada como una categoría distinta y debe cumplir sus propias condiciones técnicas.
Sin embargo, según supo Montevideo Portal de fuentes de la empresa, si bien “no es conveniente” cargar los vehículos así, el ente “no te puede hacer nada” en lo que respecta a sanciones.
UTE permite cargar un vehículo desde un tomacorriente doméstico, pero advierte que, para hacerlo, es “fundamental contar con una instalación eléctrica segura” y recomienda que sea revisada por un técnico instalador autorizado. Un auto conectado a una toma convencional puede demandar hasta 3,7 kW, por lo que la empresa también aconseja evaluar la potencia contratada para evitar sobrecargas cuando funcionan otros equipos de la vivienda al mismo tiempo.
Para las instalaciones domiciliarias destinadas a este fin, UTE prevé además elementos de protección como interruptores termomagnéticos y diferenciales, estos últimos destinados a actuar ante fugas de corriente. También establece características mínimas para los conductores eléctricos que alimentan el punto de carga.
Por eso, cargar desde una vivienda no representa por sí mismo una irregularidad ni necesariamente un peligro. El problema en los casos difundidos por Plastina es que la conexión abandona el predio particular y llega hasta un vehículo estacionado en la calle, con el cable expuesto y atravesando o sobrevolando un espacio de circulación pública.